Sobre nuestra empresa

La historia de Taim comienza a los 8 años de edad de José Maleh trabajando con su hermano Simón en el mercado “Larrea”. A los 18 años el matarife Sr. Jacobo Pichman, al conocer a José, lo ayuda con la compra de un puesto que costo 100.000 dólares, los cuales Maleh debió restituirle en pagos semanales. Esta ayuda de Pichman se debió a que conocía a José desde pequeño y siempre vio su crecimiento laboral y la confianza que transmitía. A los 12 años de edad su hermano mayor se fue a Mar del Plata y debió quedarse él a cargo durante 4 meses de su puesto (Nº 17), además de ocuparse en paralelo del suyo (Nº 61). En el año 1971 comenzó con la Fábrica Taim y un año y medio posterior, en 1972 logró realizar la apertura con mucho éxito, fabricando 14 tipos de embutidos de clases europeos. Esta nueva etapa en su vida fue posible gracias a la supervisión del gran rabino Isaak Chehebar. El rabino llamaba permanentemente a Maleh para sugerirle que coloque en Taim un Masguia, a lo cual José jamás accedió por razones de comodidad en el establecimiento. Un día, en el año 1975, recibió varios llamados del rabino entre las 11:30 y las 13:00 hs. con mucha insistencia ya que no recibía respuesta de parte de José. Esta vez el llamado no era por el tema de un Masguia sino que era una noticia urgente. El motivo era ofrecerle y pedirle a Maleh ser parte de la apertura de una nueva y gran carnicería en Mar del Plata (con un costo de 30.000 dólares de llave). El trato consistía en que si Maleh asistía personalmente a la apertura, el costo de llave seria gratuito. Luego de pensarlo bien Jose, accedió y logro armar y poner en marchar un excelente pedido para la carnicería de 65.000 kilos de carne y 20.000 kilos de pollos, el cual fue vendido en su totalidad. En junio de 1976 un problema en el país, en donde los frigoríficos paraban por huelgas sin fecha de reapertura, Maleh logro visitar al rabino Abraham Casovick gracias a que este acepto una reunión con José, la cual era prácticamente imposible de lograr en aquel entonces, ya que el rabino no atendía a nadie por el problema del país, pero también conocía muy bien la historia de José, lo cual lo ayudó nuevamente en su gran camino en el negocio. Logró conseguir 200 cabezas de ganado en una primera entrega y 120 más a los pocos días. A partir del año 1983 tuvo la suerte de comenzar a compartir el negocio con su hijo Adolfo Aníbal Maleh con una muy buena campaña de arranque, trabajando y progresando con variaciones de artículos nuevos hasta la actualidad, haciendo de Taim una marca de éxito, respeto y calidad.